Dos móviles, un vigilabebés — en dos minutos y sin cuenta
En casi todos los cajones duerme un smartphone jubilado. Junto con tu móvil actual es todo lo que necesitas para un vigilabebés completo — con vídeo, alertas de ruido y una alarma que de verdad te despierta.
Qué necesitas
- Dos dispositivos: móvil o tablet Android, iPhone o iPad — en cualquier combinación. Para el cuarto del bebé, lo mejor es un dispositivo Android, porque puede transmitir con la pantalla apagada. (Un iPhone o iPad con vídeo mantiene la pantalla encendida — norma de Apple — y Pilu la atenúa automáticamente; «solo audio» funciona incluso bloqueado.)
- Un Wi-Fi común. El router no necesita internet — solo tiene que conectar los dos dispositivos entre sí.
- Un cargador para el dispositivo del bebé.
Configuración en dos toques
- Elige los roles. Abre Pilu en ambos dispositivos. En el del cuarto del bebé toca «Con el bebé»; en el tuyo, «Contigo». En el dispositivo del bebé decides una vez: vídeo y sonido, o solo audio (ahorra mucha batería).
- Escanea el código QR. El dispositivo del bebé muestra un código QR. Lo escaneas con el tuyo — dentro de la app Pilu, no con la app de cámara. Listo: imagen y sonido corren, cifrados, directamente de dispositivo a dispositivo.
El código QR es más que un atajo: contiene una huella criptográfica del dispositivo del bebé. El tuyo se conecta exactamente con ese interlocutor y con ningún otro — nadie más del Wi-Fi llega al stream. Por qué eso importa tanto.
A partir de la segunda vez ni siquiera hay que escanear: abrir la app, tocar iniciar, y los dispositivos se reencuentran solos.
La primera noche
- Dispositivo del bebé al cargador, mirando a la cuna, a uno o dos metros.
- Una lucecita nocturna tenue mejora mucho la imagen — las cámaras de móvil no tienen visión nocturna.
- Tu dispositivo se queda encendido sin más: a los 30 segundos se atenúa a un display casi negro con reloj y punto verde. Verde no significa «probablemente todo bien», sino: la conexión está demostrablemente fresca y en el cuarto hay silencio de verdad.
- Si la conexión se corta, lo ves al instante — como alerta roja a pantalla completa con sonido que atraviesa el silencio y «No molestar». Un vigilabebés que muere en silencio no es un vigilabebés.
De viaje: hotel, camping, casa de la abuela
¿No hay Wi-Fi de confianza a la vista? Entonces un dispositivo Android crea con un toque su propia pequeña red — sin internet, con contraseña aleatoria. El segundo dispositivo se une por código QR y todo funciona como en casa. (Dos iPhone sin SIM no pueden hacerlo — hace falta un Android como creador de la red; la app te lo dice claramente en lugar de fallar en silencio.)
Tres avisos honestos para terminar
- El alcance es el alcance del Wi-Fi. Dos o tres paredes se atraviesan bien a 2,4 GHz — una casa de hormigón armado puede poner límites. La app te avisa honestamente cuando la conexión se vuelve fina.
- Un vigilabebés no sustituye la supervisión. Alarga tu oído hasta la habitación de al lado — nada más, y eso vale para cualquier vigilabebés.
- Los dispositivos viejos envejecen. Un móvil de siete años con la batería hinchada no debe pasar la noche cargando bajo la cuna. Un aparato decente de los últimos años es perfecto. La batería, por cierto, tiene su propia guía.
Dos dispositivos, dos toques, ninguna nube de por medio — un vigilabebés no necesita más.